MINUTAS CICLO DE TALLERES

ASOCIACION CIVIL DE DERECHOS HUMANOS MUJERES UNIDAS MIGRANTES Y REFUGIADAS EN ARGENTINA

Encuentros de Problematización y Prevención de las Violencias por motivos de Género. Habilitando redes, acercando derechos y armándonos de saberes.               

Número de expediente: Ex 2020-74321787 APN-CGD#MMGYD-RESOL-2020-249-APN-CGD-#MMGYD

Localización geográfica: Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires

  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube
  • Instagram

Minuta del Quinto Taller “Duelo, Ruptura y Arte en la Migración”                         Buenos Aires, 17 de agosto de 2021  - Horario: 17 a 19 hs

Panelistas  del Taller:

Margareth Acevedo, Psicóloga Clínica, Psicoanalista

Marieta Albornoz, Psicologa, Especialista en Artes Creativa de la Psicoterapia

 

Equipo del Proyecto Articular:

María José Lubertino, Margareth  Acevedo, Natalia Sobrino, Carolina Sobrino.

 

Directora de AMUMRA: Natividad Obeso.

 

El encuentro se realiza en forma virtual vía Zoom. Comienza con 55 participantes y finaliza con el mismo número. Todes elles pertenecientes a diferentes organizaciones públicas y de la sociedad civil vinculadas a la temática en cuestión, así como también invitades al encuentro sin pertenecer a las mismas.

La apertura comienza a cargo de la Dra. María José Lubertino, Coordinadora del “Proyecto contra las Violencias a las Mujeres y Disidencias” en el marco del Programa “Articular” del Ministerio de Mujeres, Géneros y Disidencias. Comienza enfatizando en la importancia de abordar la temática en cuestión, teniendo en cuenta las formas que adquiere el duelo migratorio en aqulles ciudadanes que por diferentes circunstancias y condiciones de vida debieron hacerlo.

La primera exponente es la Licenciada Margareth Acevedo (Psicóloga Clínica y Psicoanalista), quien comienza la ponencia haciendo énfasis en el concepto de migración. Al respecto sostiene que “es un acto que afecta la vida de un sujeto y a la comunidad en donde éste reside, implica ajustar información acerca de sí mismo y su interacción con les otres, adquirir nuevas habilidades y elegir una encrucijada frente a dos identidades”.

Luego expone una serie de placas que abordan la cuestión de a qué es lo que se enfrentan quienes por diferentes motivos deben migrar.

  • Placa 1: “El derecho a la nostalgia” señalándose que “en el proceso de asentamiento-adaptación-integración el emigrante se ha de enfrentar con la añoranza siempre presente y los deseos de volver a su tierra, teniendo dudas sobre la conveniencia o no de seguir por el camino de la permanencia definitiva y la integración”

  • Placa 2: “Estrés y el duelo migratorio, el lado oscuro de la migración: en ella se recita que “la migración como la mayoría de los acontecimientos de la vida posee una serie de ventajas y beneficios (acceso a nuevas oportunidades vitales y horizontes, la posibilidad de un renacimiento) y junto con ellas una serie de dificultades es decir, tensiones, de situaciones de esfuerzo, la migración entonces tendría una problemática llamada duelo migratorio”.

Enfatiza en que la migración puede ser una solución en muchas circunstancias, pero también implica una crisis. Señala que el “Duelo” no se refiere tanto al objeto que perdimos, sino a lo que fuimos para los que perdimos.

A continuación, continúa con la exposición de placas.

  • Placa 3: “Lo que fuimos”: se señala que lo que fuimos para ese otro que ya no está conforma nuestra más íntima singularidad, esa que no va a poder repetirse en ningún otro lado, en ninguna otra relación, ese algo que nos hace únicos –y no lo único- no sólo para el otro, sino para nosotros mismos. Ese algo que fuimos que se va con el que ya no está”.

  • Placa 4: “Tipos de Duelo”: se considera que habría que diferenciar desde la perspectiva de la dificultad en la situación del duelo, y por lo tanto en su potencialidad de duración y de malestar. En función de ésto existirían tres tipos de duelo:

  1. Simple: se da en buenas condiciones y puede ser elaborado

  2. Complicado: cuando existen severas dificultades para la elaboración del duelo.

  3. Extremo: es tan problemático que no es elaborable, dado que supera las posibilidades de adaptación del sujeto (éste sería el duelo tipo del “síndrome de Ulises”).

 

 

  • Placa 5: “Características Específicas del Duelo Migratorio”: se señala que es un duelo parcial, recurrente y vinculado a aspectos infantiles muy arraigados, siendo múltiple, dando lugar a cambios identitarios. Por otro lado, da lugar a una regresión, y se desarrolla en una serie de fases, suponiendo la puesta en marcha de mecanismos de defensa y de errores cognitivos en el procesamiento de la información. Se acompaña de sentimientos de ambivalencia, siendo vivido también por los autóctonos y los que se quedan en el país de origen. El regreso del inmigrante se considera una nueva migración.

  • Placa 6: “Los siete duelos en la Migración”: hay siete duelos en la migración, a saber: la familia y los amigos; la lengua; la cultura (costumbres, valores, visión del mundo); la tierra (pasajes, olores, sabores); el status social; el contacto con el grupo de pertenencia y los riesgos para la integridad física.

  • Placa 7: “Fases del Duelo Migratorio”:

2: Resistencia: hay queja y protesta ante el esfuerzo que implica la adaptación.

3: Aceptación: la persona se instala ya en la nueva situación (cambio en el país de acogida).

4: Restitución: es la reconciliación afectiva con lo que se ha dejado atrás y con la nueva situación.

 

  • Placa 8: “Fases de la Elaboración del Duelo Migratorio”:

  • el organismo reacciona con gran intensidad ante el estímulo estresor.

  • Resistencia: se ponen en marcha respuestas orgánicas más sostenidas en el tiempo.

  • Adaptación: el organismo se amolda al estímulo estresante.

  • Placa 9: “El Duelo como Acto”: “el duelo no es un trabajo, sino un acto. Y esa distinción resulta fundamental para reflexionar, en contra del sentido común que pretende patologizarlo y normalizarlo una y otra vez. Concebirlo como un trabajo lo vuelve un objeto de prescripción”.

Se señala que no existen recetas prefijadas que permitan superar un duelo, sino que su elaboración va a tener que ver con las circunstancias de cada situación particular, del sujeto y sus recursos internos y externos para afrontarlo.

  Se manifiesta que el duelo en la mayoría de los casos representa una Crisis: “del latín “krinein” que representa separación o división. Es algo que se rompe y porque se rompe hay que analizarlo, nos obliga a pensar produciendo análisis y reflexión. Es un punto crucial y decisivo. Es un punto crucial y drástico”.

    La expositora pone de manifiesto que el arte, permite ayudar a la elaboración de duelos, ya que permite encontrar un sentido en el sinsentido. Cumpliendo frente a los mismos las funciones de:

  • Recomposición.

  • Rehabilitación.

  • Reconstitución.

  • Reconciliación

 

Es así que se destaca que “el arte puede transformar lo trágico en otra cosa, en algo radicalmente Otro” y que “el saldo del arte permite la transformación de “lo imposible de soportar del duelo”, encontrándose una nueva forma de vivir en relación con otros”.

   Lo “imposible de soportar” se define “como una situación vinculada a lo traumático, que produce un quiebre en nuestras vidas, ya que irrumpe inesperadamente y cambia el curso de los hechos cotidianos”. Las respuestas frente a eso pueden ser variadas: deprimirse, buscar tóxicos, refugiarse en otros, pintar un cuadro, tirarse por la ventana, etc.”.

Se mencionan diferentes ejemplos de artistas que han vinculado la temática del duelo migratorio con sus obras, intentando producir una transformación.

En tal sentido se menciona a Remedios Varo, con su pintura “Ruptura” (1955) “que es una representación de un tránsito, el momento de un cambio, una libración que se produce en alcanzar un nuevo estado de armonía y equilibrio. Remedios empieza su viaje, su identificación con el personaje que deja el hogar nos remite a su infancia en España”.

La segunda exponente de la jornada es la licenciada Marietta Albornoz (Psicóloga especializada en Artes Creativas de la Psicoterapia).  Hace hincapié en que existen duelos patológicos y no patológicos, y que en general el duelo migratorio no lo es. Destaca que éste se “hace cuerpo” y que la forma de transitarlo y transformarlo es encontrarle sentido.

Se realiza junto con les participantes una dinámica de tipo presencial, vivencial en donde se “pone a jugar el cuerpo” a fin de procesar la información recibida en el taller.

Se finaliza a las 19.00 hs.